Vamos a hacer un ejercicio de visualización. Cerrad los ojos y pensad en una mesa de escritorio. Se trata de la mesa de un empleado de una empresa tecnológica. ¿La veis? Dejadme adivinar: la mesa es enorme, encima hay un ordenador y por supuesto, ¡está llena de papeles! 

Con el auge del mundo digital, parecía que el papel estaba condenado a desaparecer, pero nada de eso. Y creo que daremos con el porqué si nos hacemos un par de preguntas: ¿𝐃𝐞 𝐪𝐮é 𝐭𝐚𝐦𝐚𝐧̃𝐨 𝐬𝐨𝐧 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐨𝐬 𝐞𝐬𝐜𝐫𝐢𝐭𝐨𝐫𝐢𝐨𝐬? ¿𝐘 𝐧𝐮𝐞𝐬𝐭𝐫𝐚𝐬 𝐩𝐚𝐧𝐭𝐚𝐥𝐥𝐚𝐬?

Efectivamente, si utilizamos escritorios grandes, pero pantallas pequeñas, es lógico que el papel tenga aún un papel protagonista en nuestra área de trabajo. 

 ¿Y si en vez de tener pantallas de 17 pulgadas y mesas enormes, las mesas fueran pequeñas y las pantallas de 48, de 60 o de hasta 90 pulgadas?  Invertiríamos la situación, trabajando con pantallas donde poder visualizar más de un documento a la vez, imitando los escritorios llenos de papel.