En la Industria 4.0, como en tantos y tantos aspectos de nuestra vida profesional y también personal, existe una norma no escrita pero que todo el mundo sabe: 

No empieces la casa por el tejado.

O lo que es lo mismo: 

No pongas un techo a una estructura que aún no tiene paredes. 

No pienses en la chimenea si aún no existen ni los ladrillos. 

No hace falta que siga, ¿verdad?

¿Pero qué pasa en la Industria 4.0? 

Pues que podemos caer en el error de plantearnos cambios importantes en nuestra fábrica o empresa, sin tener en cuenta los cimientos, las paredes. 

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